아직 노인이 된 것도 아닌데 이미 근력상태나 맘 상태가 너무 노인같아진 저에게도 꼭 필요한 정보네요... 왜 이렇게 지치고 힘이 든지 모르겠네요;;
“¿Simplemente aplaudir hacia atrás?” Si tienes más de 60 años, intenta hacer ejercicio de esta manera.
Se suele hablar de los 100 años. Ahora bien, lo importante no es simplemente vivir muchos años, sino vivir con la salud suficiente para poder realizar las actividades deseadas de forma independiente. Según la opinión de entrenadores profesionales y otros expertos, el medio estadounidense de información sobre salud y alimentación «Eat This, Not That» señala que el cuidado constante es fundamental para una vejez activa, y que es necesario mantenerse activo y conservar hábitos de vida saludables incluso después de los 80 años.
🔺 Estiramientos matutinos y caminata ligera
Lo más importante es hacer ejercicio con regularidad.
Realizar estiramientos suaves cada mañana para activar los músculos y articulaciones rígidos puede mejorar la flexibilidad y estimular la circulación sanguínea, aportando vitalidad a tu día a día. Basta con dedicar de 5 a 10 minutos a ejercicios sencillos como estirar los brazos hacia el techo, tocarse los dedos de los pies y girar suavemente el cuello.
Caminar es un buen ejercicio para todos, pero es especialmente importante para las personas mayores de 80 años. Esto se debe a que es fácil ajustar la intensidad, se puede mantener durante un tiempo relativamente prolongado y es muy eficaz. Recientemente, un equipo de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Inje analizó datos de 7047 personas mayores de 85 años que se sometieron a chequeos médicos nacionales. Los resultados mostraron que las personas mayores que caminaban al menos 60 minutos a la semana tenían un 40 % menos de riesgo de muerte por cualquier causa en comparación con aquellas con movilidad reducida.
🔺 Entrenamiento de fuerza constante, desarrollo del equilibrio
Con la edad, la masa muscular disminuye, lo que dificulta los movimientos cotidianos.
Por lo tanto, realizar entrenamiento de fuerza de forma constante siempre que sea posible es beneficioso para una vida sana en la vejez.
Según un estudio de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) publicado recientemente en la revista médica BMJ Open Sport & Exercise Medicine, realizar entrenamiento de fuerza de alta intensidad en la vejez, tras la jubilación, ha demostrado ayudar a mantener la fuerza de las piernas durante más tiempo, un factor importante para predecir la esperanza de vida en las personas mayores. Esto significa que el entrenamiento de fuerza puede prolongar la vida de los ancianos.
Comienza con poco peso, usando mancuernas pequeñas y bandas de resistencia, y aumenta gradualmente la intensidad según tu condición física. También es beneficioso realizar ejercicios que fortalezcan los principales grupos musculares, como sentadillas, zancadas, peso muerto y flexiones. Entrena de forma constante entre 2 y 3 veces por semana y descansa lo suficiente entre sesiones para que los músculos se recuperen y evitar sobrecargas.
Además, es beneficioso realizar ejercicios que mejoren el equilibrio, como usar una tabla de equilibrio. Mantener un buen equilibrio no solo reduce el riesgo de lesiones por caídas, sino que también amplía tu abanico de actividades, permitiéndote llevar una vida diaria más activa.
🔺 Baila libremente, mantén una buena postura
Una excelente manera de hacer ejercicio de forma divertida es bailar al ritmo de tu música favorita. Bailar aumenta el ritmo cardíaco y proporciona un momento entretenido, lo que beneficia tanto la salud física como la mental. Mantener una buena postura también es importante. Una postura correcta reduce la tensión física, lo que puede aliviar el dolor en las articulaciones y mejorar la respiración.
🔺 Hidratación adecuada, dieta saludable
Una hidratación adecuada es fundamental para la salud a lo largo de la vida, pero es especialmente importante para las personas mayores. Una ingesta suficiente de líquidos no solo mantiene los niveles de energía y facilita la digestión, sino que también ayuda a prevenir el envejecimiento de la piel. Procure beber al menos ocho vasos de agua al día y evite beber más en días de mucha actividad física o calor intenso para prevenir la deshidratación.
Mantener una dieta saludable a base de frutas, verduras, proteínas magras y cereales integrales ricos en fibra dietética es fundamental para conservar la salud en la vejez. En particular, el consumo de grasas saludables, como las que se encuentran en los frutos secos, el aguacate y el aceite de oliva, puede contribuir a la salud cerebral y reducir la inflamación, ayudando así a prevenir diversas enfermedades.
🔺 Escuchando al cuerpo y a la mente
Para reducir el estrés, es beneficioso concentrarse en la respiración profunda consciente o la meditación. Disminuir el estrés estabiliza la presión arterial y ayuda a mantener la salud mental. También es importante escuchar a tu cuerpo. Dado que mantener la salud a los 80 años requiere mantener hábitos saludables a largo plazo, debes vigilar atentamente tu cuerpo para asegurarte de no esforzarte demasiado, experimentar dolor o sentirte más cansado de lo normal. Si detectas señales de que te estás esforzando, es recomendable acudir a un hospital para una consulta médica o descansar lo suficiente.