
Clipa Art Corea
En las verduras y frutas, hay muchas partes que no se comen y se desechan, como cáscaras, raíces y semillas. Sin embargo, sorprendentemente, contienen muchos componentes beneficiosos para la salud. Exploramos los nutrientes y los métodos efectivos para consumir estos ingredientes que comúnmente se desechan.
Cáscara de cebolla
La cáscara de la cebolla contiene una gran cantidad de 'flavonoides', nutrientes antioxidantes, que son de 30 a 40 veces más que la pulpa. Los flavonoides eliminan los radicales libres que causan envejecimiento y acumulación de sustancias que provocan fatiga. También previenen enfermedades cerebrales como la demencia senil y la enfermedad de Parkinson. Para comer la cáscara de la cebolla, es recomendable ponerla entera al hacer caldo. Los nutrientes no se destruyen, por lo que se puede beber el caldo, y la textura de la cáscara también mejora, permitiendo comerla.
Cáscara de calabaza de invierno
La cáscara de la calabaza contiene 'ácido fenólico', que no está presente en la pulpa. El ácido fenólico es un potente antioxidante que ayuda a prevenir el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Si se cocina al vapor con la cáscara, desaparece esa textura dura característica. También se puede preparar en infusión. Después de pelar y lavar bien la cáscara, se debe secar durante 3 a 4 días y luego hervirla con agua.
Raíz de cebolleta
Las raíces de la cebolla larga contienen abundantemente un componente llamado 'alilina' que ayuda a la circulación sanguínea. Además, los polifenoles presentes en las raíces son el doble de numerosos que en las hojas o tallos. En la medicina tradicional china, la raíz de la cebolla larga se llama 'Congbai (蔥白)', y es una medicina utilizada para tratar dolores de cabeza y fiebre alta causados por resfriados. Promueve la sudoración para reducir la temperatura corporal y expulsa el frío interno del cuerpo. Es recomendable preparar una infusión con las raíces de la cebolla larga, junto con rábano y pera, y beberla como té.
Semilla de uva
Las semillas de uva contienen resveratrol, que es bueno para la regeneración de la piel; polifenoles, que inhiben la formación de melanina; y catequinas, que ayudan a la circulación sanguínea. Lo mejor es masticar y comer las semillas, pero si resulta difícil, se pueden triturar y usar como mascarilla. Esto ayuda a blanquear la piel y a reducir las arrugas.
semillas de calabaza
Las semillas de calabaza son ricas en minerales. El principal es el zinc, que tiene efectos preventivos en las enfermedades de la próstata. También contienen calcio y magnesio, lo que ayuda a fortalecer los huesos, los nervios y los músculos. Si se lavan y se secan bien, las semillas de calabaza son un buen refrigerio para los niños.
Cáscara de cebolla
La cáscara de la cebolla contiene una gran cantidad de 'flavonoides', nutrientes antioxidantes, que son de 30 a 40 veces más que la pulpa. Los flavonoides eliminan los radicales libres que causan envejecimiento y acumulación de sustancias que provocan fatiga. También previenen enfermedades cerebrales como la demencia senil y la enfermedad de Parkinson. Para comer la cáscara de la cebolla, es recomendable ponerla entera al hacer caldo. Los nutrientes no se destruyen, por lo que se puede beber el caldo, y la textura de la cáscara también mejora, permitiendo comerla.
Cáscara de calabaza de invierno
La cáscara de la calabaza contiene 'ácido fenólico', que no está presente en la pulpa. El ácido fenólico es un potente antioxidante que ayuda a prevenir el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Si se cocina al vapor con la cáscara, desaparece esa textura dura característica. También se puede preparar en infusión. Después de pelar y lavar bien la cáscara, se debe secar durante 3 a 4 días y luego hervirla con agua.
Raíz de cebolleta
Las raíces de la cebolla larga contienen abundantemente un componente llamado 'alilina' que ayuda a la circulación sanguínea. Además, los polifenoles presentes en las raíces son el doble de numerosos que en las hojas o tallos. En la medicina tradicional china, la raíz de la cebolla larga se llama 'Congbai (蔥白)', y es una medicina utilizada para tratar dolores de cabeza y fiebre alta causados por resfriados. Promueve la sudoración para reducir la temperatura corporal y expulsa el frío interno del cuerpo. Es recomendable preparar una infusión con las raíces de la cebolla larga, junto con rábano y pera, y beberla como té.
Semilla de uva
Las semillas de uva contienen resveratrol, que es bueno para la regeneración de la piel; polifenoles, que inhiben la formación de melanina; y catequinas, que ayudan a la circulación sanguínea. Lo mejor es masticar y comer las semillas, pero si resulta difícil, se pueden triturar y usar como mascarilla. Esto ayuda a blanquear la piel y a reducir las arrugas.
semillas de calabaza
Las semillas de calabaza son ricas en minerales. El principal es el zinc, que tiene efectos preventivos en las enfermedades de la próstata. También contienen calcio y magnesio, lo que ayuda a fortalecer los huesos, los nervios y los músculos. Si se lavan y se secan bien, las semillas de calabaza son un buen refrigerio para los niños.