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El cáncer de mama no causa dolor y los bultos son duros, fijos y no se mueven fácilmente, similares a una protuberancia en la frente. Los bultos que se sienten suaves y que se mueven, como la punta de la nariz, probablemente sean tumores benignos, como nódulos simples o fibroadenomas. Otros síntomas del cáncer de mama incluyen cambios en el color de la piel de la mama, inflamación y úlceras en la piel, deformidad en la forma de la mama, inversión del pezón, contracción del pezón y secreción sanguinolenta del pezón. Los ganglios linfáticos en la axila que se han diseminado también pueden ser palpables.
En los últimos años, la incidencia de cáncer de mama ha aumentado en personas en sus 20 y en mayores de 70 años. Según las estadísticas nacionales de cáncer, en 2020, el cáncer más común en las mujeres de nuestro país fue el cáncer de mama, con una tasa de incidencia del 21%, ocupando el primer lugar, y el segundo fue el cáncer de tiroides con un 18.5%. Se ha observado que el cáncer de mama afecta a 96.5 personas por cada 100,000 habitantes. Recientemente, la proporción de cáncer de mama en estadio 1 ha aumentado en un 62.4%, lo que destaca la importancia de la detección temprana. La tasa de supervivencia a 5 años para los pacientes coreanos con cáncer de mama en estadio 1, sin metástasis en los ganglios linfáticos axilares y con tumores de menos de 1 cm en la mama, es del 95.6%, pero disminuye notablemente al 28.2% en el estadio 4.
El grupo con un riesgo relativo muy alto de cáncer de mama incluye mujeres con mamas densas en mamografías, mujeres de 40 a 50 años, pacientes con antecedentes de cáncer de mama, pacientes con más de dos familiares en línea directa con cáncer de mama, y pacientes portadoras del gen del cáncer de mama. Los grupos con un riesgo relativo alto de cáncer de mama son aquellos que han estado expuestos a grandes cantidades de radiación en el pecho o en las mamas a una edad temprana, aquellos con alta densidad ósea postmenopáusica, aquellas con parto tardío o sin parto, aquellas sin experiencia de embarazo o lactancia, y aquellas con obesidad postmenopáusica, consumo excesivo de grasa, entre otros.
Los métodos de detección del cáncer de mama son, en primer lugar, la mamografía con rayos X. Este método de prueba es sencillo y se realiza en todos los hospitales y clínicas. Las mujeres en nuestro país tienen una alta proporción de mamas densas, lo que dificulta la detección del cáncer de mama. Las mujeres en edad fértil que deben someterse a una mamografía deben realizarla entre el tercer y cuarto día después de la menstruación. En segundo lugar, la ecografía mamaria. Este método es útil para distinguir quistes y masas sólidas en la mama, además de ser sencillo y de bajo costo. Además, los tumores sospechosos detectados durante la prueba pueden ser sometidos a biopsia. La ecografía se recomienda para mujeres en sus 20 y 30 años, mujeres embarazadas o mujeres con alta densidad mamaria.
El intervalo de detección del cáncer de mama es de 1 a 2 años a partir de los 40 años junto con un examen clínico, y a partir de los 50 años se realiza mamografías y ultrasonidos anualmente. La autoexploración mamaria es importante, y las mujeres premenopáusicas deben realizarla palpando 3 a 4 días después de que termine su menstruación, mientras que las mujeres postmenopáusicas deben realizarla una vez al mes.
La mejor manera de detectar tempranamente el cáncer de mama es realizar mamografías cada dos años como mínimo y, si los senos tienen una densidad alta, realizar ecografías anuales.
