Empecé a recibir tratamiento de medicina herbal. Desde mi primera visita, me evaluaron a fondo en todos los aspectos, desde mi constitución hasta mi estilo de vida y hábitos alimenticios, lo que me dio confianza. Aprecié que no solo se centraran en la pérdida de peso, sino que también adaptaran sus recetas a mis necesidades específicas. Antes de tomar hierbas medicinales, me preocupaban los posibles efectos secundarios, pero las explicaciones detalladas me tranquilizaron. Después de tomarlas, sentí una disminución natural de mis antojos de comer en exceso y de picar entre horas, y mi hinchazón también pareció disminuir significativamente. Cabe destacar que ya no me sentía tan aletargado ni débil como antes, así que pude llevar a cabo mi vida diaria sin ninguna dificultad. Al combinar la medicina herbal con una dieta controlada, bajé de peso gradualmente y me sentí más ligera, además de que mi digestión se volvió mucho más fácil. Y lo más importante, agradecí las revisiones periódicas.