Me escaldaron con agua caliente y me llevaron de urgencia a este hospital. Después de hacerme preguntas detalladas sobre mi lesión, me vendaron la herida, que no me dolió nada. Usaron gasa y un apósito estéril y me explicaron detalladamente las precauciones para asegurar una correcta cicatrización. Me dijeron que necesitaba una inyección porque era más profunda de lo que esperaba. Me dijeron que sería un antibiótico y que dolería un poco, pero no me dolió nada. También me dijeron que tendría que tomar medicación durante unos días. Al principio, no le di mucha importancia, pero me explicaron todo con detalle e incluso me vendaron bien. Me alegro de haber ido. Además, parece que tienen clínicas nocturnas los martes, miércoles y jueves, lo que lo convierte en una buena opción para los oficinistas.