Recibí tratamiento de inyección de ADN directamente del Departamento de Anestesiología y Medicina del Dolor de Seoul Bon. Acudí a la clínica debido a un dolor crónico y, desde la primera consulta, me explicaron con calma la causa y las opciones de tratamiento, lo que me infundió confianza. Tenía mis dudas sobre la inyección de ADN porque supuestamente promueve la regeneración, pero el procedimiento fue más rápido y menos doloroso de lo que esperaba. Después del procedimiento, solo sentí un ligero escozor que no interfirió en mi vida diaria. Después de unos días, el dolor disminuyó gradualmente y la incomodidad al moverme mejoró notablemente. Quedé muy satisfecho con la clínica porque me recomendaron solo los tratamientos necesarios sin sobremedicarme, y la recomiendo a cualquiera que necesite tratamiento para el dolor.