Uno de mis complejos eran mis dientes amarillos. Así que, mientras estaba de compras, escuché una reseña de una clínica dental cercana en Seúl que decía que eran buenos blanqueando los dientes, así que decidí blanquearme. En primer lugar, el personal fue muy amable y, sobre todo, ¡el director me dio una consulta tan completa que le quedé muy agradecido! Les dije que tenía los dientes amarillos porque suelo comer mucho curry y café, y me comprendieron, así que tuve una experiencia muy cómoda. El blanqueamiento duró aproximadamente una hora, y la diferencia antes y después fue increíble. Mis dientes, que antes eran amarillos, se volvieron completamente blancos, y me quedé asombrada. Hoy en día, hay muchas maneras de blanquearse los dientes en casa, pero creo que hacerlo en el dentista es la mejor manera de estar segura. Dejo una reseña de mi blanqueamiento dental en el dentista porque quedé muy satisfecha.