Acudí a Cirugía Ortopédica Popeye por dolor de espalda y cadera, y en general, fue un hospital decente. Desde la recepción hasta las enfermeras, no me sentí nada antipático, y el hospital en sí estaba bastante limpio. La espera no fue larga para ser un día laborable, y el director me presionó las zonas doloridas y me las explicó, lo cual fue fácil de entender. Después de una radiografía, me explicó que era un problema muscular y postural, más que estructural, y no me asustó demasiado ni me recomendó cirugía. La fisioterapia fue básica y nada especial, pero definitivamente ayudó a aliviar algo la rigidez. Sin embargo, el ambiente tranquilo del hospital lo convierte en una mejor opción para quienes buscan una experiencia más relajada y cómoda que para quienes buscan un ambiente animado.