Llegué al hospital con un dolor punzante en la parte inferior derecha del abdomen. Mi médico fue el Dr. Lee Kyung-joo. El dolor, acompañado de fiebre, remitió después de aproximadamente una semana, pero persiste y actualmente estoy recibiendo tratamiento. El médico me explicó mi condición y las opciones de tratamiento de una manera fácil de entender. Las enfermeras y el resto del personal médico fueron amables y serviciales. La sala de tratamiento era muy cómoda y limpia. Sin embargo, la sala de fisioterapia era muy pequeña y sofocante, y la proximidad al paciente la hacía un poco incómoda. El equipo de fisioterapia y las camas no parecían ser tan buenos como los de otros hospitales. Aun así, la amabilidad del médico me infundió confianza.