De repente, experimenté un dolor abdominal persistente y diarrea, lo que me llevó a visitar una clínica de medicina coreana para tratar la enteritis. En cuanto entré, el personal fue muy amable y servicial, lo que me ayudó a relajarme mucho. El director me preguntó detalladamente sobre mis síntomas, hábitos alimenticios y condición física, y me explicó detalladamente el estado de mis intestinos, lo cual fue muy útil.
El tratamiento consistió en acupuntura y fitoterapia para aliviar la enteritis. Las enfermeras supervisaron constantemente mi estado durante las sesiones de acupuntura, asegurándose de que me sintiera cómoda. Después del tratamiento, mi dolor abdominal se redujo significativamente y mis ronquidos estomacales parecieron aliviarse considerablemente. Las enfermeras también fueron rápidas y amables.