Acudí a un cirujano torácico porque sentía las piernas pesadas por la tarde y las venas de las pantorrillas estaban visiblemente hinchadas. No podía atribuirlo a simple fatiga, así que consulté con un cirujano torácico que sospechaba varices en las extremidades inferiores. Desde el principio, el cirujano me preguntó detalladamente sobre mis síntomas, lo que me dio confianza. Inmediatamente me sometí a una ecografía vascular, y el cirujano me explicó el estado de mis válvulas venosas y el grado de reflujo de forma fácil de entender.
Afortunadamente, me informaron que un tratamiento no quirúrgico sería suficiente, ya que estaba en las primeras etapas. Comencé el tratamiento con escleroterapia, medias de compresión y cambios en mi estilo de vida. Me explicaron todo de antemano, incluyendo el procedimiento, qué esperar y el proceso de recuperación, lo que me ayudó a aliviar la ansiedad. El procedimiento en sí fue mínimamente doloroso, con solo un ligero escozor, y pude retomar mi rutina diaria inmediatamente después, lo cual fue un alivio.
Lo que más aprecié fue que no recomendaron un tratamiento excesivo, sino que me ofrecieron una guía práctica adaptada a mi condición. También me realizaron controles de seguimiento meticulosos e incluso me aconsejaron sobre cómo controlar la hinchazón de piernas, lo que mejoró considerablemente mi satisfacción. Si le preocupan las varices en las extremidades inferiores, este es un hospital en el que puede confiar y en el que puede consultar.