Últimamente, he estado viendo a un cirujano ortopédico dos o tres veces por semana por la hinchazón y el dolor en las rodillas. Tenía las rodillas tan mal que me costaba caminar, pero con un tratamiento constante, definitivamente puedo sentir cómo se ablandan. Cada vez que voy, el director examina cuidadosamente el estado de mi rodilla y me explica mi estado actual de forma clara y sencilla. Las enfermeras y los fisioterapeutas son especialmente amables. Incluso durante la fisioterapia, nunca hacen nada a medias y revisan meticulosamente cualquier molestia. Me encanta. Como este lugar lleva tanto tiempo abierto, hay muchos pacientes, así que hay que esperar un poco. Pero el tratamiento es tan minucioso y atento que vale la pena. Se lo recomiendo a cualquiera que, como yo, necesite tratamiento regular para el dolor de rodilla. Confío en el director y el personal, y pienso seguir viniendo con asiduidad hasta que esté completamente curado.