Acudí a una clínica de otorrinolaringología porque sentía los oídos constantemente congestionados e incómodos. Al principio, pensé que era un simple problema de cerumen, pero me alegré de que me atendieran de inmediato sin tener que esperar mucho después de registrarme. En la consulta, me mostraron el interior del oído con una cámara y me explicaron mi estado actual. Me explicaron de forma clara y sencilla por qué se producía la inflamación y qué problemas podrían surgir si los síntomas persistían. El médico me explicó que el tratamiento implicaría un proceso paso a paso que incluía la limpieza del oído y la reducción de la inflamación. Me sentí seguro porque me orientaron sobre el alivio inmediato de las molestias y los métodos de tratamiento para prevenir la recurrencia. También me explicaron detalladamente el uso de los medicamentos e incluso me dieron instrucciones detalladas sobre las precauciones diarias, lo que me hizo sentir mucho más atento que en otros lugares. Después del tratamiento, mis oídos se sintieron mucho más cómodos y mi ansiedad disminuyó en gran medida. Si tienes problemas de oído, te recomiendo ampliamente este hospital.