Visité este hospital porque me dolía la garganta y el dolor empeoraba. Desde el momento en que ingresé hasta que me atendieron, el personal fue amable y me sentí cómoda recibiendo el tratamiento.
Me sentí tranquila porque el médico examinó cuidadosamente mi garganta y me explicó con detalle si se trataba de un simple resfriado o de una inflamación.
El médico me recetó medicamentos según mis síntomas y me explicó la dosis y las precauciones una por una. También me dio consejos sobre cómo cuidar mi garganta en mi vida diaria, lo cual fue muy útil.
Después de uno o dos días de tratamiento, mi dolor de garganta se alivió considerablemente y recuperé la voz gradualmente, lo cual fue muy satisfactorio. Aunque fue un tratamiento corto, sentí que fueron considerados con el paciente.