Me extrajeron la muela del juicio en la Clínica Dental Smile Line de la estación de Eonju. Tenía una muela del juicio impactada, que me dolía mucho porque la comida se me quedaba atascada y no salía ni siquiera con el cepillado. El dentista me explicó con detalle y amabilidad que estaba cerca de un nervio y que podía cariarse, lo cual era peligroso. Me preocupaba la posibilidad de necesitar una extracción, pero el dentista me consultó con calma, lo que me permitió tomar una decisión con seguridad. Cuando le comenté que tenía miedo a las inyecciones en las encías, me dijo con antelación: "Va a doler". Esto me tranquilizó. Durante el tratamiento, me preguntó constantemente si tenía dolor e hizo todo lo posible por minimizarlo. Le estuve muy agradecido. Todas las enfermeras fueron amables y atentas, lo que hizo que el tratamiento fuera cómodo de principio a fin.