Después de pedir cita por la mañana, visité la Clínica de Otorrinolaringología Hanmaeum, mi clínica habitual. Como siempre, el director fue amable y servicial. Tenía la garganta congestionada otra vez, así que fui a revisarme y, como era de esperar, eran cálculos amigdalinos.
Como era un paciente habitual, conocía bien mi condición, así que usó un endoscopio para corregir la posición y lo extrajo al instante. Su técnica experta permitió un tratamiento rápido e indoloro, y extrajo meticulosamente cálculos que en otros lugares suelen ser difíciles de encontrar. Siempre siento que no sobretrata, sino que solo proporciona el tratamiento necesario, lo que me hace confiar en sus visitas. Hay tanta gente que es necesario pedir cita con antelación.
Hoy terminé mi tratamiento con el corazón ligero.