Me hice un tratamiento de bótox para la mandíbula cuadrada y, en general, fue una visita muy satisfactoria. La consulta previa al tratamiento fue cómoda y no tuve que esperar demasiado, lo cual fue un placer. El tratamiento también fue muy rápido y el dolor que me preocupaba era prácticamente imperceptible, lo que me ayudó a relajarme mucho. La persona que me realizó el tratamiento me explicó las cosas con calma, lo que me dio confianza. Durante la sesión por separado, todo el personal fue muy amable y servicial. La clínica estaba limpia y bien organizada, lo que me dio la sensación de un funcionamiento impecable. El aparcamiento gratuito, con su amplio espacio, hizo mi visita aún más cómoda. La accesibilidad, la amabilidad y la satisfacción general con el procedimiento fueron excelentes, así que sin duda volvería.