Me recibieron amablemente desde el momento en que bajé del ascensor. La vista era estupenda y el lugar estaba limpio, así que en general quedé muy satisfecha. Durante mi consulta, pude elegir fácilmente los tratamientos que quería y respondieron a todas mis preguntas. Me depilé láser el mismo día, y su tamaño compacto me permitió una depilación rapidísima sin necesidad de rutas innecesarias. Además, el vestuario, la sala de espera y la zona de tratamiento eran privados, lo cual fue muy práctico. Me explicaron detalladamente mi tratamiento y cita antes de irme, y también me encantó que me recibieran al subir al ascensor. El ascensor también fue rápido y cómodo, a pesar de estar en un piso alto. ¡Estoy muy satisfecha!