Acudí a la Clínica Selder Young debido a una diarrea repentina. El ambiente limpio y tranquilo, en general, me permitió recibir el tratamiento con comodidad. Tras registrarme, completé un breve cuestionario y expliqué mis síntomas. El director me hizo preguntas detalladas y minuciosas sobre mis hábitos alimenticios recientes y mi estado físico para determinar la causa. Minimizó las pruebas, evitando pruebas innecesarias y minimizando la presión innecesaria. Los resultados se explicaron en un lenguaje sencillo, lo que facilitó comprender si mis síntomas eran una simple enteritis y el tratamiento necesario. La medicación recetada también fue cómoda, y las instrucciones detalladas sobre los ajustes dietéticos y las precauciones para los próximos días me ayudaron a recuperarme rápidamente. En general, el enfoque tranquilo y sincero del tratamiento me infundió confianza, y pienso volver a visitarla si experimento síntomas similares.