Recientemente, decidí someterme a una rinoplastia en la Clínica de Cirugía Plástica The Line porque no estaba satisfecha con la forma de mi nariz. Estaba nerviosa y aprensiva la primera vez que fui a la consulta, pero el ambiente limpio del hospital y la orientación serena del personal y la directora durante toda la consulta me tranquilizaron.
El director examinó minuciosamente todo mi rostro y nariz, explicándome detalladamente el método quirúrgico, los resultados esperados y el proceso de recuperación. No exageró los resultados positivos, sino que explicó con realismo las ventajas y desventajas, lo que me infundió confianza. Incluso me mostró una simulación después de la cirugía, permitiéndome prever los cambios que podría experimentar.
El día de la cirugía, supervisaron meticulosamente todo, desde la anestesia, lo que redujo significativamente mis preocupaciones sobre el dolor. También me realizaron revisiones postoperatorias exhaustivas en la sala de recuperación, lo que me tranquilizó. En los días siguientes, la hinchazón y los hematomas disminuyeron gradualmente, y pude sentir claramente cómo mi nariz se acomodaba de forma natural, lo que aumentó enormemente mi satisfacción. También me brindaron orientación detallada sobre los cuidados y precauciones de la recuperación, lo que me permitió cuidar de mi condición en casa sin preocupaciones. En general, es un hospital amable y profesional, y sin duda volvería si necesitara una rinoplastia de nuevo.