Desde mi primera visita hace unos años, me he convertido en un visitante habitual cada vez que tengo dolor o problemas musculoesqueléticos.
Cuando era joven, nunca pensé que visitaría una clínica ortopédica con tanta frecuencia.
Parece un hospital muy necesario y útil.
Hace un rato, iba caminando por la calle y resbalé y me caí de trasero. Fue una caída más leve de lo que pensé, así que no sentí mucho dolor.
Al cabo de un día o dos, empecé a sentir el tobillo bastante entumecido y un poco de dolor al caminar, así que fui al hospital enseguida.
Tras una exploración física y una radiografía, me dijeron que no era un problema grave y que solo parecía un poco inflamado.
Me sorprendió bastante, pero me dijeron que no era nada grave, así que me tranquilicé y que mejoraría con dos o tres sesiones de fisioterapia e inyecciones.
No tardé mucho, y después de unas dos sesiones, casi no sentía dolor. Tras la consulta, interrumpí el tratamiento.
Todavía siento una pequeña molestia, pero no es dolorosa, así que camino con cuidado.
Este es un hospital que me gusta bastante porque está cerca, el tratamiento es bueno y los médicos son amables.
No lleva abierto mucho tiempo, así que las instalaciones están limpias y en buen estado.