잘보고가요 스트레스를 줄이고 싶네요
El habla se origina en el cerebro. El habla es el sonido que se produce tras el procesamiento de la información en las áreas del lenguaje del cerebro. Se puede inferir el estado del cerebro observando el habla. En particular, el cerebro es vulnerable al estrés, por lo que las personas que experimentan fatiga cerebral excesiva tienden a modificar sus hábitos lingüísticos.
◇ El estrés cambia los hábitos lingüísticos
Cuando el cerebro se expone al estrés, cambian tres hábitos lingüísticos importantes.
▲ Habla menos y
▲ El uso de adverbios como 'realmente' y 'tremendamente' está aumentando. También
▲ Disminuye la frecuencia de uso de los pronombres de tercera persona.
Este resultado proviene de un análisis de 22 627 archivos de voz de 143 adultos realizado por un equipo de investigación conjunto de la Universidad de California, la Universidad de Arizona y la Universidad de Santa Bárbara. Para determinar si los niveles de estrés afectan los patrones del lenguaje cotidiano, el equipo evaluó dichos niveles mediante análisis de sangre e informes de los propios participantes. En los análisis de sangre, examinaron las respuestas de los glóbulos blancos afectadas por el estrés. En los archivos de voz, identificaron la frecuencia de palabras funcionales, como pronombres y adverbios enfáticos, que indican la actitud o el estado emocional del hablante, más que su significado.
El análisis confirmó las tres características mencionadas anteriormente. El equipo de investigación afirmó: «En general, la función del lenguaje ha disminuido», señalando que «el volumen del habla se redujo y el uso de adverbios que enfatizan una excitación sin sentido aumentó». Añadieron: «Las personas muestran menos interés en el mundo exterior cuando se sienten amenazadas, y se presume que el uso de pronombres de tercera persona disminuyó por esta razón».
◇ Una conversación de 20 segundos contigo mismo reduce el estrés.
Si notas cambios, intenta hablar en positivo durante 20 segundos. Sorprendentemente, las palabras influyen en el cerebro. Según una investigación realizada por un equipo de la Universidad de California, hablar en positivo durante 20 segundos al día mejoró la salud mental. El equipo dividió aleatoriamente a 135 estudiantes universitarios en dos grupos: a un grupo se le indicó que hablara en positivo consigo mismo durante 20 segundos al día, mientras que al otro se le pidió que no dijera nada.
En concreto, el grupo que habló positivamente cerró los ojos y recordó errores recientes, algo que les molestaba, momentos en los que se sintieron poco queridos o agraviados. Luego, colocaron una mano sobre el estómago y la otra sobre el pecho y se dijeron palabras amables y cariñosas durante 20 segundos. Como resultado, quienes hablaron positivamente mostraron mayor estabilidad emocional y menor estrés en comparación con quienes no lo hicieron.
Sin embargo, si la depresión causada por el estrés persiste durante más de dos semanas, es más seguro que la persona busque atención médica de un psiquiatra.
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Uso mucho la palabra "realmente", jajaja.
¿Esto también se debe al estrés?
Eso es fascinante.