Me dolían un poco las encías al comer y vi sangre al cepillarme los dientes, así que fui al dentista. Llamé con antelación y pedí cita, así que recibí el tratamiento sin problemas. Había mucha gente con citas previas, así que tuve que esperar más de 30 minutos, pero no fue aburrido. Al llegar al dentista, la recepcionista y la recepcionista del vestíbulo me recibieron amablemente y me acompañaron a la sala de reconocimiento del segundo piso. El doctor fue minucioso y me explicó todo con detalle. Normalmente me pongo bastante nervioso al ir al dentista, pero esta vez me sentí tranquilo hasta que me fui. Creo que esto se debe a que el hospital y las instalaciones están limpias, y el personal médico es muy atento. La parada de autobús está cerca, lo que facilita el transporte público, y el amplio aparcamiento facilita las visitas en coche. Seguiré utilizando este hospital en el futuro. Estoy muy satisfecho con él.