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Duraznos y sandías de temporada en verano... para elegir lo más dulce, debes verificar 'esto'
Al elegir duraznos, es mejor que no tengan heridas en la superficie, que las pelusas sean uniformes y que tengan muchas pecas. Además, deben tener un aroma dulce en el tallo y la zona del tallo no debe estar agrietada. Los duraznos deben almacenarse a temperatura ambiente o en refrigeración a unos 0 a 1 grados para que su dulzura sea más perceptible. Si la temperatura es más baja, el dulzor puede disminuir.
El durazno, con su dulce aroma, es una fruta que ayuda a aliviar el estrés y la fatiga. La asparagina, glutamina, ácido cítrico y otros nutrientes abundantes en el durazno ayudan a aliviar el estrés, y las vitaminas y minerales en su interior contribuyen a eliminar la fatiga. El durazno también es bueno para prevenir el envejecimiento. Esto se debe a que el betacaroteno en el durazno inhibe la acción de los radicales libres que envejecen las células. Especialmente, el durazno, rico en agua y vitaminas, ayuda a recuperar la piel dañada por la fuerte exposición al sol en verano.
El melón cantalupo también es de temporada de junio a agosto. Es importante comprar melones con colores brillantes, líneas marcadas y tallos frescos. El melón con alto contenido de agua ayuda a una función diurética efectiva, y su abundancia de potasio y vitamina C contribuye a la salud durante el verano. En particular, los compuestos antioxidantes en la pulpa del melón están presentes en mayor cantidad en la cáscara que en la carne. La cáscara del melón tiene un alto contenido de flavonoides, lo que la hace efectiva para prevenir el envejecimiento y reducir el colesterol en los vasos sanguíneos. Al comer la cáscara, se recomienda lavarla cuidadosamente con bicarbonato de sodio u otros productos, y cortarla en tiras finas para agregarla a fideos picantes o ensaladas de agua, lo que mejora la textura.
Al elegir la sandía, la fruta representativa del verano, es mejor que la cáscara tenga un brillo y que las rayas negras estén bien definidas y oscuras. Además, la espiga debe estar verde y no seca para que la sandía esté fresca. La sandía bien madura produce un sonido claro y resonante de "dong dong" o "pung pung" cuando se golpea ligeramente, en lugar de un sonido hueco o apagado.
La sandía tiene un contenido de agua del 92%, por lo que es buena para hidratarse durante el verano, cuando se suda mucho. También tiene un efecto diurético activo, lo que ayuda a las personas que se hinchan con frecuencia o que están a dieta. Sin embargo, se debe evitar comer sandía junto con cerveza, ya que ambos tienen un efecto enfriador en el cuerpo y no es recomendable consumirlos juntos.
Las ciruelas ácidas también son una fruta imprescindible en el verano. Al elegir ciruelas, es recomendable optar por aquellas que tengan un brillo en la piel, sean firmes y tengan una punta afilada. Además, las que no tengan manchas o golpes en la superficie son más sabrosas. Los nutrientes más representativos de la ciruela son la vitamina K y los polifenoles, que ayudan a aumentar la densidad ósea y prevenir la osteoporosis. La vitamina de la ciruela también ayuda a eliminar la fatiga y fortalecer el sistema inmunológico. La ciruela contiene pectina, que es efectiva para prevenir el estreñimiento. Sin embargo, dado que las ciruelas son ricas en ácidos, las personas con un sistema digestivo débil deben tener cuidado de no comerlas en exceso, ya que pueden experimentar síntomas de indigestión como diarrea o dolor abdominal.