약먹을때는 되도록 음식을 가리게 되던데 좋은정보네요
Alimentos que no se deben consumir junto con la medicina
Medicamentos para el resfriado, analgésicos + chocolate
Los medicamentos para el resfriado y los analgésicos ya contienen cafeína. Por lo tanto, si se consumen junto con alimentos que contienen altas cantidades de cafeína, como chocolate, café, refrescos de cola o bebidas energéticas, la cafeína ingresa al cuerpo en cantidades superiores a las necesarias, lo que puede provocar efectos de exceso de cafeína. Pueden aparecer efectos secundarios como vómitos, náuseas, insomnio o palpitaciones, por lo que es recomendable no consumir estos alimentos o bebidas al tomar el medicamento, ni antes ni después de hacerlo.
Medicamentos para la anemia, vitaminas + té verde
El componente tannin que se encuentra principalmente en el té verde tiene una excelente acción antioxidante, pero en realidad es contraproducente cuando se combina con medicamentos para la anemia o vitaminas. Los medicamentos para la anemia contienen mucho hierro, y el tannin, que es el principal componente del té verde o té en hojas, oxida el hierro, lo que impide su absorción en nuestro cuerpo y se elimina directamente, reduciendo la eficacia del medicamento. Para obtener los efectos de los medicamentos para la anemia o las vitaminas, es mejor beber agua en lugar de té verde.
Medicamentos para la hipertensión + plátano
Aunque el plátano en sí es bueno para los pacientes con hipertensión, la situación cambia si están tomando medicamentos para la hipertensión. Los medicamentos para la hipertensión contienen ingredientes que inhiben la excreción de potasio. Sin embargo, si se consumen alimentos ricos en potasio como los plátanos, la concentración de potasio en el cuerpo puede aumentar significativamente, lo que puede causar debilidad muscular, aumento de la frecuencia cardíaca, dolor muscular, escalofríos, vómitos o diarrea. Por lo tanto, es recomendable consumir estos alimentos con un intervalo de aproximadamente 2 a 24 horas.
Sedantes + alcohol
Las personas que sufren de insomnio suelen recurrir a sedantes o alcohol. Si se toman juntos, se debe considerar el peor escenario posible. La combinación de sedantes y alcohol puede suprimir el sistema nervioso central y causar parálisis respiratoria, por lo que se debe tomar con al menos 8 horas de diferencia. Además, el uso prolongado de sedantes puede aumentar la dependencia, por lo que es recomendable realizar pruebas y tratamientos adecuados para los trastornos del sueño.
Antidepresivos + queso
Es recomendable no consumir alimentos como queso, salmón ahumado, jamón y pescados azules cuando se toman inhibidores de la MAO, que se utilizan como medicamentos para la depresión. Estos alimentos contienen un componente llamado tiramina, que al liberar adrenalina, provoca excitación y estimula los nervios y los vasos sanguíneos. En términos simples, los antidepresivos impiden la descomposición de la tiramina, mientras que el queso aumenta su cantidad, lo que puede causar conflictos en el organismo. En estos casos, pueden aparecer dolores de cabeza, alergias o hipertensión aguda.
Laxantes, antibióticos + leche
Por lo general, los laxantes y los antibióticos tienen una forma recubierta para que su efecto no disminuya mientras pasan por el intestino grueso. Sin embargo, la leche, que es alcalina, puede dañar esa capa protectora y disolverse en el estómago, lo que reduce su eficacia. Si esto causa molestias en el estómago, puede provocar calambres estomacales, por lo que al tomar laxantes o antibióticos, además de la leche, también se deben tener precauciones con productos lácteos como yogur y queso.