Me sometí a una cirugía SMILE en la Clínica Oftalmológica Bright Eyes. Antes de la cirugía, mi visión era de aproximadamente -6 dioptrías y me resultaba muy difícil desenvolverme sin gafas. Durante la consulta preoperatoria, el personal médico evaluó cuidadosamente mi estado y me explicó amablemente los procedimientos quirúrgicos y de recuperación, lo cual me tranquilizó.
Estaba nervioso el día de la cirugía, pero gracias a la meticulosa atención del personal médico, pude proceder con comodidad y prácticamente no sentí dolor. Incluso durante mi recuperación, el hospital estuvo pendiente de mi progreso, lo que me dio una sensación de seguridad.
Ahora, un año después de la cirugía, mi visión es casi normal, entre -0,7 y 0,8, y puedo vivir mucho más cómodamente sin gafas ni lentes de contacto. Gracias a mi mejor visión, me siento mucho más libre y seguro al hacer ejercicio, participar en actividades al aire libre y conducir.
Consideré que Bright Eyes Eye Clinic era un hospital confiable con equipo de vanguardia y un equipo médico dedicado. Puedo recomendarlo con confianza a cualquiera que esté considerando una cirugía de corrección de la visión. En mi experiencia, no solo mejoró mi visión, sino también mi calidad de vida en general.