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Recibí amable ayuda con la enteritis de mi hijo en la Clínica de Pediatría y Adolescente Nuga de la ciudad de Siheung.

Mi hijo de sexto grado tuvo fiebre fluctuante durante toda la noche y se quejó de náuseas y mareos, así que busqué atención médica urgente. Incluso mientras esperaba, me tranquilizó saber que primero revisó el estado de mi hijo. En la sala de reconocimiento, el director Yeom Yun-sik hizo preguntas con calma y atención, al nivel de mi hijo. Examinó cada detalle para ver si era un simple resfriado o si venía acompañado de deshidratación o síntomas gastrointestinales, lo que me dio confianza.
Tras un examen físico y pruebas básicas, me diagnosticaron enteritis viral y me explicaron cómo controlar la fiebre alta y los mareos. Priorizaron la reducción de la fiebre y la sedación, junto con la rehidratación y la fluidoterapia intravenosa. También me recetaron medicamentos adaptados a mis síntomas, si era necesario. Agradecí especialmente el énfasis en supervisar mi evolución y ajustar la medicación según fuera necesario, en lugar de recetar medicamentos fuertes. También me brindaron orientación detallada sobre cómo controlar mi temperatura corporal en casa, qué alimentos comer y las señales de alarma, para que me sintiera cómodo al volver a casa. Considero que la mayor fortaleza de este hospital es su capacidad para tomar decisiones precisas y rápidas sin realizar pruebas excesivas.
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