Visité a mi hijo con síntomas de enteritis. Llevo yendo a la consulta de este pediatra desde que tuve mi primer hijo, y el director me explica todo con detalle, así que siempre quedo satisfecho con mi visita.
Aprecio especialmente la minuciosidad con la que tratan los problemas de la piel. Me examinan con lupa y me explican detalladamente los planes de tratamiento y lo que mi madre debe tener en cuenta en casa.
Esta vez, cuando fui a visitarlo por la enteritis de mi hijo, el médico trató a mi hijo con una expresión cálida y gentil y palabras suaves, por lo que mi hijo no tuvo miedo y pudo recibir el tratamiento cómodamente.
Al principio la enfermera parecía brusca, pero me di cuenta de que amaba al niño y se preocupaba por él.