Fui allí para recibir tratamiento para el síndrome del intestino irritable.
Me explicó lentamente para que pudiera entender, me explicó cómo sería el tratamiento y finalizó la consulta con algunas preguntas sencillas.
Al principio, pensé que mi tratamiento y recuperación habían terminado, así que evité tomar mi medicación y acudir al hospital. Luego, volví a desarrollar SII. Tenía que trabajar, pero comía lo que comía, tenía que ir al baño constantemente. Tanto que no podía comer en la cafetería de la empresa o tenía que recurrir a antidiarreicos, lo cual era una receta para el estreñimiento. Así que volví a ver a mi médico, y esta vez me aconsejó que no dejara de tomar la medicación y que continuara hasta completar el tratamiento.
Todavía está en fase de recuperación.