Mi sobrino se quejó repentinamente de dolor de muelas, así que lo traje aquí urgentemente. Me impresionó profundamente la atención minuciosa que le brindó el dentista, asegurándose de que se sintiera cómodo. Durante todo el tratamiento, el dentista explicó constantemente el proceso sin dolor y habló a la altura de mi hijo, lo que ayudó a mi sobrino a relajarse mucho. Lo más importante es que no recomendaron tratamientos innecesarios y se centraron solo en lo esencial, así que no tuve que preocuparme por un tratamiento excesivo. El interior de la clínica dental estaba limpio y bien organizado, lo que me dio confianza en su higiene. El corto tiempo de espera también hizo que la visita fuera cómoda para mi hijo. Como padre, las explicaciones detalladas lo hicieron fácil de entender, y sentí que esta era una clínica dental de confianza. La recomiendo encarecidamente a cualquiera que esté considerando atención dental para su hijo.